El bebe aprende rápidamente que llorar es la estrategia (instintiva) para obtener alimento, y así va aprendiendo hábitos, rutinas, costumbres, emociones, y sonidos que después se hacen palabras y luego oraciones y luego esas oraciones describen verdades absolutas dichas por autoridades como cualquier persona que esté al cuidado de uno.
A lo largo de la vida, crecemos con un lenguaje de contenidos estimulantes o desmotivadores que se nos ha dicho mientras estábamos aprendiendo algo, y estas frases positivas, negativas, agresivas o motivadoras, fueron quedando en nuestro registro, para luego tomar forma y convertirse en creencias. Los humanos actuamos a partir de nuestras creencias, las cuales se fueron formando a lo largo de los años.
Las creencias limitantes que actúan en nuestro aprendizaje hoy en día pueden ser varias, y muchas de ellas se formaron por diversos factores como: el contexto familiar, social y cultural en el que crecimos, el afecto que recibimos, y lo que nos dijeron los adultos q nos cuidaron o daban instrucción en distintos períodos de nuestra vida.
En muchos casos nos ayudo a progresar y en otros, nos limitó frente a situaciones de aprendizaje como por ejemplo: ”No puedes hacerlo”, “Nunca lo vas a aprender”, “No sabes nada”, ”Sos de madera”, “Me das mucho trabajo, no aprendes rápido”, “Te faltan condiciones para aprender”, “No tienes facilidad para los idiomas, y nunca la tendrás” o las que hacen referencia a la falta de rapidez del niño, cuando es en realidad el adulto que no puede, carece de tiempo o de paciencia y metodología para enseñar: “No tengo tiempo para detenerme a explicarte”, “Me das mucho trabajo, porque nunca entiendes nada!!!! ” “¡Sos un burro!” Estas son solo algunas de las frases, que muchos de nosotros hemos oído en distintos momentos, además de la agresión verbal que utilizan algunos padres, o personas que son responsables de nuestro cuidado. Y estas ideas, las arrastramos a distintas disciplinas o áreas de nuestra vida en las que tenemos que intercambiar conocimientos y aprender “de” otros. Estos conceptos marcan un surco en nuestra mente que puede quedar años instalado allí, o se puede modificar, dependerá de cada uno y la voluntad de querer cambiarlos
El concepto no incluye solo esto, también entra en juego la integridad de uno, el miedo al error o a equivocarse, el saber que se puede pedir ayuda a otro, el tratar de adaptarse a lo que el otro dice para no crear conflicto al que nos explica, miedo a preguntar, “el aprender a aprender”. Son muchos los mecanismos psicológicos y fisiológicos, que están en juego en el intercambio de conocimiento entre una persona y otra, pero como algunas personas no fueron instruidas en el “como” es la manera mas efectiva de instrucción, muchos hacen lo que pueden y de la mejor manera posible dentro de su contexto y sus posibilidades.
Por eso, no es bueno criticar o enojarse con ellos, sino es mejor comprender que fueron solo frases dichas por otros, y eso es lo que quizás nos tiene atados hoy en día y nos impide abrirnos a aprender e incorporar nuevos conceptos.
A mi me gusta la idea de aprender “con” el otro, como un camino de doble sentido. Uno se nutre, incorpora y el otro nos marca la manera que necesita recibir ese conocimiento, esa información, nos da pautas, y nos marca hasta donde podemos llegar si somos hábiles en empatizar, escuchar lo que nos dice el otro, y captar su manera de procesar la información que le estamos trasmitiendo.
Sería bueno poder tener una actitud reflexiva y comprensiva hacia nosotros mismos, para poder abrirnos y sentir que podemos aprender y hacer cualquier cosa que queramos, como aprender un idioma nuevo siendo adultos, por ejemplo.
El único bloqueo que tenemos, es la limitación que nos ponemos nosotros mismos.
De: InterAccess
Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com - http://www.articuloz.com/idiomas-articulos/las-creencias-limitantes-que-influyen-en-el-aprendizaje-483503.html
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