De: Ricardo Candela Casas
La cultura es la base del funcionamiento organizacional.
El éxito de los proyectos de transformación dependen en gran parte del talento y de la aptitud de la Gerencia para adaptar la cultura a tiempo, operando sobre algunos componentes , los cuales en el mediano plazo , instauraran un nuevo conjunto de creencias más acorde con la nueva realidad del negocio.
1. Arquitectura organizativa:
Organización interna: Por procesos, por funciones, equipos de trabajo.
Ejemplo: Una organización funcional que pasa a basarse en grupos de trabajo, requiere un conjunto de capacidades y valores (trabajo en equipo, cooperación ,empowerment, administración de conflictos y habilidades de comunicación ), que hasta ese momento podría no ser requeridos.
Además de la forma de relacionarse, también debe considerarse el sistema de gobierno: La forma en que se distribuye el poder, accesos a la información, los sistemas de control y dependencia.
2. Sistemas de evaluación y compensaciones
Los sistemas de compensaciones funcionan como estímulos, buscando comportamientos requeridos.
Esto es independiente si se está aplicando administración por objetivos, competencias y similares.
Debe haber coherencia con los sistemas de evaluación y compensaciones.
Ejemplo de disfunción:
Empresa que se orienta hacia una estructura y compensación basadas en el desempeño por equipos, pero mantiene un sistema de evaluación y compensación individual en funcionamiento.
3. Sistemas de promociones, afiliaciones y desvinculaciones
Las culturas fuertes se destacan por su difícil acceso.
Los que desean ingresar deben atravesar por ritos de iniciación poco agradables.
Superado esta etapa, se reconocen como miembros del grupo y son introducidos en los códigos y valores del mismo.
Además tienen sus propios mecanismos de exclusión.
Cuanto más sólida sea, más potente será su aplicación.
¿Arma de doble filo?
La cohesión del grupo, puede originar un alto nivel de apoyo. Si se respetan principios y valores establecidos. Es decir el Status quo.
Dicha cohesión se convierte en resistencia, si contradice o no acepta los modos de ver las cosas del grupo.
Recuerde:
“todo cambio trae consigo un cuestionamiento, al menos parcial, de los principios y valores existentes en la organización"
4. Estilo de liderazgo y los procesos de dirección
Los líderes determinan y trasmiten la cultura de una organización.
Una mirada atenta a los comportamientos de un líder puede darnos señales del tipo de cultura que se está gestionando.
El punto es: observar.
¿Qué debemos observar?
¿A qué cuestiones prestan especial atención?
¿Qué les interesa medir?
¿Qué actividades controla?
¿Cómo reacciona ante incidentes cruciales y crisis empresariales?
¿En función de que criterios reclutan, transfieren y promocionan a su gente?
Respondiendo, podemos entender la cultura de la organización, ya que refleja los verdaderos valores y principios con los que el líder gestiona los equipos de la organización.
Es verdad que es un componente muy intangible, pero, es el más efectivo.
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