Hace ya algunos años y más recientemente hasta la aparición de la gripe porcina, muchas personas, sobre todo adultos atravesaban los meses de invierno y le hacían frente al cambio de estación con un pañuelo y valentía afirmando que el resfrío o la gripe "ya iban a pasar".
Esto es importante porque las infecciones respiratorias -ya sean virales o bacterianas y tratándose de resfríos, gripe, rinitis o trastornos de los bronquios- se trasmiten generalmente por contacto físico y se alojan en el tracto respiratorio ocasionando todo tipo de complicaciones debido a la combinación de la predisposición genética y los factores externos. Entre quienes padecen enfermedades previas como por ejemplo el asma, las consecuencias suelen ser muy molestas pues aumenta la incidencia de crisis o exacerbaciones.
"Es muy importante que durante el cambio de estación y particularmente en el otoño y el invierno trabajemos sobre la prevención. ¿Cómo se hace esto? En primer lugar valiéndonos de las vacunas disponibles; luego haciendo hincapié en la relevancia de las medidas higiénicas entre las que se destaca lavarse las manos, evitar el hacinamiento y desinfectar los ambientes; en tercer lugar reforzando el sistema de defensa el organismo, y finalmente, remarcando lo importante que es evitar la automedicación que por lo general suele hacerse -y para colmo mal- con antibióticos que han demostrado ser cada vez menos eficaces debido a la resistencias que el organismo genera".
"Cuando nos ponemos a pensar por qué en los meses de frío aumenta la circulación de virus y bacterias hallamos que la respuesta está en la falta de un sistema de defensa que le ponga una barrera a estos microorganismos. ¿Que quiere decir esto?: que debemos reforzar el sistema innato de defensa, situación que nos permitirá evitar consecuencias adversas".
Herramientas para reforzar el sistema de defensa
Con el objetivo de evitar las enfermedades y por lo tanto el contagio, en los últimos años se desarrollaron alimentos y medicamentos que contribuyen a incrementar la protección del organismo frente a los factores externos.
Entre ellos se destaca el nuevo inmunoestimulante sublingual que puede ser administrado desde los dos años y que ingerido durante tres meses (con un intervalo de diez días de toma seguido por 20 de descanso), estimula el sistema inmune aumentando su capacidad de respuesta frente a agresiones externas de bacterias, virus y otros microorganismos.
Haga click aquí para leer mas artículos de Infobae.com